Nuestra Fundadora
CSAAC fue fundada en 1979 por Jane Salzano, madre, defensora y líder visionaria cuya determinación transformó el panorama de los servicios para las personas con autismo en Maryland.
En una época en la que existían muy pocas opciones educativas, residenciales o comunitarias para las personas con autismo, Jane reconoció la urgente necesidad de crear servicios que fueran más allá de la infancia y brindaran apoyo durante toda la vida. Estaba convencida de que toda persona merecía la oportunidad de aprender, crecer, establecer relaciones significativas, contribuir a su comunidad y vivir con dignidad y propósito.
En lugar de aceptar las limitadas alternativas disponibles, Jane unió esfuerzos con otras familias, defensores y líderes comunitarios para crear una organización que ofreciera apoyos innovadores y centrados en la persona. Lo que comenzó como una iniciativa para atender las necesidades de unas pocas personas se convirtió en una red integral de servicios que hoy brinda apoyo a cientos de niños, adolescentes, adultos jóvenes, adultos y adultos mayores con autismo.
Jane imaginó un futuro en el que las personas con autismo pudieran participar plenamente en la vida comunitaria, acceder a oportunidades educativas significativas, desarrollar habilidades vocacionales, vivir en hogares acogedores y perseguir sus propias metas y aspiraciones. Su visión desafió las ideas tradicionales sobre lo que las personas con autismo podían lograr y ayudó a establecer nuevos estándares de inclusión, independencia y apoyo a lo largo de toda la vida.
Más de cuatro décadas después, esa visión continúa guiando cada aspecto del trabajo de CSAAC. Desde la escuela (CSM), servicios residenciales, programas de día significativo & vocacionales, empresas sociales integradas hasta los apoyos comunitarios, CSAAC mantiene su compromiso de crear oportunidades que permitan a cada persona desarrollar su máximo potencial.
El legado de Jane no solo vive en los programas que ofrece CSAAC, sino también en las miles de vidas que han sido transformadas gracias a su firme convicción de que toda persona merece respeto, oportunidades y la posibilidad de prosperar. Su espíritu pionero continúa inspirando a nuestro personal, a las familias, a nuestros colaboradores y a la comunidad mientras trabajamos por un futuro en el que todas las personas con autismo sean comprendidas, apoyadas e incluidas plenamente en la sociedad.
Las Madres Fundadoras de CSAAC
La historia de CSAAC es una historia de comunidad, compromiso y propósito compartido. Aunque muchas personas han contribuido al crecimiento de la organización a lo largo de los años, tres mujeres son reconocidas como las Madres Fundadoras de CSAAC por su colaboración y compromiso duradero junto a nuestra fundadora, Jane Salzano. Desde los primeros días de la organización, unieron esfuerzos con Jane para dar forma a la visión de CSAAC, defender a las personas con autismo y construir la base de los servicios que existen hoy. Su liderazgo no terminó en los inicios de la organización. Cada una continúa sirviendo activamente como miembro de la Junta Directiva de CSAAC, guiando a la organización con la misma dedicación, cuidado y convicción en las oportunidades para toda la vida.
Nivea Córdova Berrios
Durante más de cuatro décadas, esta Madre Fundadora dedicó su vida profesional a la educación pública en el sistema escolar del Condado de Montgomery, donde trabajó durante 22 años y ocupó por 12 años el cargo de Directora de Residencia y Admisiones Internacionales. Su liderazgo, integridad y profundo compromiso con los estudiantes y las familias le valieron el reconocimiento como Administradora del Año en 2005. Sin embargo, su conexión con CSAAC nació no solo de su experiencia profesional, sino también de su experiencia personal como madre de un hijo con autismo. Cuando su querido hijo Raymond atravesó una crisis conductual de emergencia y fue enviado a una escuela residencial lejos de su hogar, en Virginia, la experiencia fue devastadora para su familia. Conociendo los servicios de CSAAC, acudió a la escuela CSM (Community School of Maryland), solo para descubrir que había sido cerrada, atendiendo con anterioridad a solo cuatro estudiantes que ya estaban por salir del programa y quedando únicamente un hogar residencial en funcionamiento.
Negándose a aceptar que los niños con autismo perdieran la oportunidad de recibir educación cerca de sus hogares, presentó la solicitud de admisión para Raymond de todos modos y comenzó un extraordinario esfuerzo de defensa y abogacía. Se reunió con la fundadora de CSAAC, Jane Salzano, miembros de la Junta Directiva y líderes de la organización, explicando apasionadamente por qué reabrir la escuela era importante no solo para su hijo, sino para innumerables familias. A pesar de las repetidas negativas del sistema escolar y de la suspensión de nuevas solicitudes, ella persistió, incluso buscando reunirse con altos directivos sin cita previa, guiada por su fe y determinación. Su defensa y perseverancia ayudaron a reabrir la Community School of Maryland (CSM), logrando la admisión de Raymond y restaurando finalmente el acceso para estudiantes de múltiples condados. Desde ese momento decisivo, ha permanecido firme en su compromiso con CSAAC. Como miembro de la Junta Directiva, continúa defendiendo con todo su corazón tanto la escuela como los servicios para adultos, asegurando que la misión de CSAAC continúe para las futuras generaciones de personas con autismo y sus familias.
Glenda Rose
El compromiso de vida de Glenda Rose con CSAAC comenzó cuando su hijo fue diagnosticado con autismo con apenas un año y medio de edad. A través de un grupo de apoyo y conversación, conoció a CSAAC y poco después visitó la organización, donde una conexión inmediata con la fundadora Jane Salzano inició una colaboración duradera. En ese momento, Glenda trabajaba como secretaria profesional en la Oficina del Superintendente del sistema escolar del Condado de Montgomery y también era notaria pública certificada. Sus habilidades profesionales fueron fundamentales en los primeros años de CSAAC, ayudando a Jane a establecer la documentación oficial de la organización y colaborando en la identificación de viviendas para los primeros hogares comunitarios de CSAAC, sentando así las bases de los servicios que surgirían posteriormente.
Durante más de cinco décadas, Glenda ha sido una defensora firme e incansable de CSAAC y de las personas a quienes sirve la organización. Ha desempeñado el cargo de secretaria de la Junta Directiva de CSAAC desde 1971 y ha estado constantemente al frente de los esfuerzos de defensa y abogacía, compareciendo ante el County Council para evitar recortes presupuestarios a los hogares residenciales y comunicándose directamente con el Gobernador de Maryland cuando el financiamiento estatal estuvo en riesgo. Cuando los apoyos para su propio hijo estuvieron amenazados, luchó incansablemente hasta lograr que recibiera los servicios individuales uno a uno que necesitaba. Glenda también ha formado parte de comités de admisión y evaluación, incluyendo el comité ARD de admisiones para el programa Lovaas y el comité de East Village, ella continúa participando activamente en las iniciativas de CSAAC hasta el día de hoy. El compromiso de su familia ha ido más allá de la defensa y abogacía, incluyendo el papel de su esposo en la obtención de una donación de IBM que ayudó inicialmente a amoblar los hogares residenciales de CSAAC, reflejando un legado de dedicación que continúa dando forma a la misión y el impacto de CSAAC.
Nilda Colgrove
La trayectoria de Nilda con CSAAC comenzó cuando su hijo tenía ocho años y ella asistió a una conferencia sobre autismo en la que un expositor presentó el concepto de modificación de conducta. En 1986, conoció a la fundadora de CSAAC, Jane Salzano, y quedó profundamente impresionada por el enfoque respetuoso y centrado en la persona que la organización ofrecía para apoyar a las personas con autismo. Inspirada por la filosofía de CSAAC, Nilda comenzó como voluntaria en la organización y continuó desempeñando ese rol durante 14 años. Cuando su hijo Michael cumplió 21 años, pasó al programa residencial de CSAAC, fortaleciendo aún más la conexión de Nilda con la organización y su misión.
Defensora apasionada e informada, Nilda se convirtió en una voz firme a favor del enfoque de apoyos conductuales positivos de CSAAC. Testificó ante el Concejo del Condado de Montgomery compartiendo el progreso de Michael y defendiendo apoyos positivos y humanos en lugar de los métodos tradicionales de modificación conductual aversiva. A lo largo de los años, Nilda también ha desempeñado un papel fundamental en el sostenimiento de CSAAC a través de su extensa participación en comités de recaudación de fondos y programas. Inicialmente formó parte de la junta de RCI y posteriormente se integró a la Junta Directiva de CSAAC, asumiendo el cargo después de que su esposo concluyera su servicio. Nilda ha servido en la Junta Directiva durante 32 años y continúa aportando su tiempo, experiencia y dedicación en numerosos comités de CSAAC, reflejando un compromiso de toda la vida con el fortalecimiento de los valores y el impacto de la organización.